Estar sentados frente al computador gran parte del día consumiendo cuánto snack llegue al escritorio, “picoteando constantemente”, es el acto más común en la actualidad. Lamentablemente no es nada fácil cambiar estos hábitos que se apoderan de nuestras vidas.

Entonces ¿qué hacer para no engordar?, ¿cómo evito que mi panza crezca cada día más y más?, ¿qué debo eliminar de mi dieta?

Antes de entregarles cualquier recomendación, debo decirles que siempre es importante considerar la ayuda de un especialista (si es necesario), o bien, ser más disciplinados, por ejemplo, incorporando el deporte a nuestras vidas. Eso sería sin duda un gran GRAN avance.

Ahora dejo algunos concejos que pueden ayudarte a mejorar tu calidad de vida:

  • Para comenzar, bájate una estación o parada antes de tu trabajo (o de retorno a tu hogar). Es uno de los mejores ejercicios que podrás hacer para tu cuerpo. Intenta caminar al menos media hora todos los días. ¡Vamos que se puede!
  • Debemos cambiar ciertas prácticas como “evitar las escaleras del metro o el trabajo”. No más ¡flojera!, en tiempos de sedentarismo es importante usar las escaleras para dar la movilidad que nuestro cuerpo necesita. Día tras día.
  • Evita los negocios de golosinas camino al trabajo. No te tientes con llevar kilos de azúcar a tu cuerpo, remplaza tu necesidad por dulces con una dieta sana. Así de simple y sin rodeos.
  • Si sufres de ansiedad entonces prepara un kit de emergencia; frutos secos, batidos, pan integral o frutas. La idea es evitar consumir alimentos tóxicos que dañen tu organismo. Fuera harinas blancas, alcohol, azúcar y lácteos.
  • Debemos gastar más calorías de las que consumimos. Si permanecemos sentados sin buscar un recurso para adelgazar, será difícil.
  • Lleva otro kit de infusiones sin azúcar; té verde, té blanco (hay muchísimas opciones). La idea es saciar tu ansiedad consumiendo tecitos, o mejor aún, tomando 2 litros de agua al día como mínimo. Los jugos en polvo sin azúcar me resultan de maravilla. ÉXITO!!!
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